He pasado los últimos quince años de mi vida entrenándome para este momento. He viajado por medio mundo, he sido adiestrado por los más excelsos maestros en las artes de la guerra, así como por los más osados trapecistas, he estudiado el funcionamiento de cualquier objeto imaginable, desde una supercomputadora cuántica a unas pinzas de tender la ropa y he averiguado la composición química de todas las sustancias imaginables. Mi mente y mi cuerpo han sido pulidos y preparados hasta la saciedad para lo que viene.
Tengo un antifaz, un cinturón con un montón de cosas chachis y un uniforme de licra tan ajustado que hace parecer mi paquete una salchicha envasada al vacío. Estoy listo. En una ciudad en la que la justicia está ciega, yo me erigiré como su perro lazarillo. Seré PLJ, el perro lazarillo de la justicia y llevaré ese emblema en mi pecho para que las almas funestas de esta ciudad lo recuerden cuando caiga sobre ellas.
Repentinamente, mi oído, adiestrado para escuchar el sonido emitido por una mota de polvo al posarse sobre una almohada, percibe los gritos de auxilio de una pobre e indefensa mujer.
En milésimas de segundo, mi cuerpo reacciona. Corro a velocidades de vértigo y salto de edificio en edificio como desearían hacerlo los monos por los árboles. Pongo la potente maquinaria que es mi físico al límite, pero no hay otra opción, alguien me necesita.
En pocos minutos llego a la escena del crimen. Unos pandilleros intentan quitarle el bolso a una dulce ancianita.
Sin detenerme, aprovecho el impulso de mi velocidad para caer sobre uno de ellos y dejarle fuera de juego. Pronto, me incorporo y pongo la pose más chula que conozco. Durante un instante todos (incluida la ancianita) me miran boquiabiertos. Trato de hacer mío el factor sorpresa, pero cuando me dispongo a atacar al resto de bellacos me doy cuenta de que algo va mal. El corazón me late a mil por hora y aunque intento disimularlo, me cuesta respirar.
-¿Quién coño es este payaso?- dice uno de los pandilleros.
-Ni puta idea tío. ¡Mírale, está rojo como un tomate y suda como un cabrón!- responde otro.
¡Maldición! Tanto saltar edificios me ha dejado hecho polvo y ellos se están dando cuenta. Empieza a nublárseme la vista y me tambaleo. No te apoyes en la pared o caerán sobre ti como moscas sobre la mierda. Sin más dilación intento dar una de mis patadas giratorias asesinas a uno de los chavales pero me da un calambre en la pierna y caigo al suelo.
Tranquilamente, los pandilleros se acercan a mí y empiezan a coserme a patadas y puñetazos. Al cabo de un rato me encuentro tirado en pelotas y apaleado en medio de la calle justo al lado de tres de mis dientes.
La anciana, que lleva un rato en observándome curiosa, se decide a aproximarse a mí cojeando y dice con sabia voz- chico ¿es que no sabes que hay que estirar y calentar antes de hacer ejercicio? Hasta una pobre vieja como yo tiene en cuenta eso- y antes de perder la consciencia puedo ver como la ancianita se aleja meneando la cabeza y murmurando cosas sobre lo perdida que está la juventud. Eso sí, la jodida se vuelve con su bolso intacto y sin darme las gracias.
:D
ResponderEliminarMe gusta ver que sacas adelante de forma tan bien conjugada tu imaginación y sentido del humor.
Si me permites la crítica (y si no te o?=_·)creo que el texto es divertido, ingenioso, impredecible... pero quizás esté demasiado cargado de descripciones (la mota de polvo...).
No digo que esté mal,porque si ya es difícil encontrar la objetividad, hacerlo con la literatura es imposible; sólo que desde mi punto de vista algo más ligerito en la presentación hubiera quedado mejor. O a lo mejor no porque lo chulo del relato es que te hagan esperar hasta ver cómo sucede la acción.
No sé, lo importante es que sigas compartiendo cositas para los que queremos seguir leyéndote :)
PD: Te aclaras con la página (para el diseño, las opciones de entradas...)?
Me he reído mucho, es como un texto superheroico de Stan Lee pero de coña. Lo veo incluso adaptable al cómic... Estoy con Cenci, sigue poniendo cosillas! Besis
ResponderEliminarMuchísimas gracias por comentar chicos!!! y muchísimas también por las críticas!!!!! Le metí muchas descripciones exageradas porque quería ridiculizar al personaje con ellas, pero realmente yo también pienso que me ha quedado un poco sobrecargado.
ResponderEliminarPD: creo que más o menos si que me aclaro con el tema del diseño y tal, pero de todas formas os quiero preguntar algunas cosillas sobre ese tema cuando os vea, que espero que sea dentro de poco :)
Adri, no hagas caso al quisquilloso de mi novio, a mí me ha hecho mucha gracia todo (incluso la mota de polvo!) ;)
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